10 Razones por las que no se hace lo que todos
aconsejamos en LinkedIn
26/09/2014
- Categoría: Gestión
Esta semana
pasada surgió en uno de los debates que propusimos (http://linkd.in/1sOCszm) una cuestión
interesante. Parece que todos aquí en LinkedIn
estamos de acuerdo en un montón de cosas que son beneficiosas, no solo para el
empleado, sino también para la empresa. Cosas como tener presente al
empleado, la formación, la motivación, el liderazgo, la gestión basada en parámetros
bien establecidos, el trabajo en equipo, la ética y el seguimiento de unos
principios, etc. etc. Pero en la vida real
encontrar todas estas cosas en las empresas parece en ocasiones tan difícil
como encontrar al famoso Wally. En principio hablo sobre el sector en el
que trabajo: restauración y ocio, pero creo que se puede generalizar bastante.
La cuestión
es interesante por varias razones:
- Si todas estas cosas son tan
buenas y necesarias ¿por qué no se
aplican masivamente?
- Muchas de las personas que
estamos en LinkedIn nos dedicamos en una u otra forma a promover estas
formas de actuación. Si luego no se va a aplicar ¿de qué vale nuestro trabajo?
- Y, si estás formas de actuación
no se aplican masivamente y nuestro trabajo no es efectivo, ¿Qué hacemos
todos en LinkedIn compartiendo estas cosas, no
será mejor pasarnos al lado oscuro de la fuerza?
Decidiendo
pues si me paso al lado oscuro he estado haciendo una lista de las razones que
se me ocurren por las que esas formas de actuación no son mayoritarias, y así
poder decidir si se puede hacer algo para solucionarlo o es mejor ir comprando
ya una túnica negra con capucha.
- Porque hay gente sino mala, al
menos no buena. Es lo
primero que se me ocurre. Todos somos egoístas en mayor o menor medida,
pero la gente normal contrapesa esto con valores que ayudan a la
convivencia social. Cuando este contrapeso "no es muy efectivo"
el atractivo del atajo, de conseguir las cosas lo más rápidamente a costa
de quien o lo que sea, se hace irresistible. Es mi impresión (y es una
impresión muy particular) que en España en los últimos años se ha fomentado
e instalado una corriente de pensamiento que valora en mayor medida al
"listo", ese que si puede te quita la cartera, que al honrado,
ese que si se te cae te la devuelve. De hecho pienso que si hoy un taxista
(por poner un ejemplo) encuentra un maletín con unos miles de euros y
busca al dueño para devolvérselo sale en todos los noticiarios con
seguridad. Como bicho raro. Da que pensar.
- Porque pensemos que no hacen
falta muchas
de estas cosas, como la formación o el liderazgo, etc. Que sin ellas se
obtienen igual o mejores resultados.. En parte del sector se piensa que
como nuestro negocio es "pequeño" y "familiar" no me
hacen falta estas cosas.
- Por la diferencia de percepción
entre diferentes partes de la empresa. Por ejemplo un departamento de marketing trata
de conseguir nuevos clientes. Operaciones trata de fidelizarlos. Si se
consiguen muchos nuevos clientes a la vez a operaciones le es difícil
adaptarse. Sin embargo conseguir muchos clientes a la vez es un éxito para
un departamento de marketing y por otro lado, una acción efectiva requiere
notoriedad e impacto, lo cual es difícil que genere un goteo
"controlado" de clientes. En fin lo que es bueno para uno es
malo para los otros y viceversa.
- Porque no nos dejen, La influencia de la cultura
empresarial lo es todo. En ocasiones implementar determinados cambios es
"delicado" si son contrarios a la corriente cultural imperante
en la empresa. Si esta corriente además viene "desde muy arriba"
(lo que es lo normal) será prácticamente imposible promover cosas
contrarias esta cultura sin caer en muchas situaciones delicadas
(cualquier pequeño error se utilizara y magnificará), que probablemente
terminen el intento o incluso con el promotor en la calle. Y no está la cosa
para arriesgar el puesto...
- Porque nos resistimos al cambio. Aprender y adaptarse cuesta,
requiere un esfuerzo adicional al trabajo diario, y hay quien cree que no
le merece la pena. Sobre todo si ya está inmerso en requerimientos fuertes
en el día a día.
- Porque cada vez es más corto el
horizonte temporal de los puestos. Hace 30 años la gente tenía trabajos en los que
estaba toda su vida. Hoy día, en la empresa privada, esto es cada vez más
extraño de encontrar. Ello obliga a destacar y conseguir resultados
rápidamente, lo que inevitablemente va a provocar la búsqueda del atajo y
una "relajación" ética y de principios para conseguirlo.
- Porque también nosotros podemos
estar confundidos. Normalmente no tenemos toda la información por
lo que podemos equivocarnos al juzgar a los demás. Un nivel jerárquico
superior al que nosotros ocupamos con seguridad contemplará variables en
sus decisiones que nosotros no hemos considerado, y puede que estas
razones cambien las conclusiones a las que hemos llegado.
- Porque no controlamos todas las
variables del entorno. Algunas veces conseguir el mal menor implica
tomar decisiones no agradables para alguna de las partes. Ello implica que
podemos juzgar una parte de la realidad sin percatarnos que en realidad
hay un mapa más grande en el que muchas de las cosas sí se están
aplicando, pero no lo vemos por centrarnos en unos casos particulares.
- Porque muchas de estas cosas se
refieren a relaciones humanas. En estas podemos estar de acuerdo en el qué
hacer y el porqué hacerlo, pero no estar de acuerdo en el cómo hacerlo.
Este cómo, al igual que ocurre en todos los aspectos de las relaciones
humanas (o en la dirección de personas si lo vemos mejor) no son ciencias
exactas sino estadísticas en el mejor de los casos, muy difíciles de medir,
y mas normalmente basadas en sentimientos e ideas preconcebidas muy
particulares y sujetas a todo tipo de interpretaciones, más que en datos
de ningún tipo.
- Por último porque para
hacer todo esto hay que tener una formación sobre qué hacer (y que funcione)
y un carácter muy sólido para llevarlo a cabo, especialmente en
estos momentos que no parece ser la tendencia natural (más bien parece que
la moda es lo contrario), y no siempre se tiene.

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