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Bienvenidos todos los profesionales y amantes de la Hosteleria. Si, de esa hostelería que quieren enterrar todos los advenedizos amigos del dinero facil.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Historias y vivencias,en primera persona, de camareros III Juanita Arco

Juanita Arco
Nunca escribo nada, más allá de comentarios, pero hoy viendo el percal me apetece contar un poco mi vida. Sé que a nadie le interesa, pero es domingo y es un poco mejor que una película de A3.
Llevo, año arriba año abajo, más de 15 años currando en hostelería. Incluso tuve un negocio propio que fue un desastre. Nunca ha sido mi vocación, siempre he tenido una relación de amor/odio con ella (me da una adrenalina que, cuando no ejerzo, echo de menos aunque no lo reconozca) y no me considero una camarera profesional pese a todos esos años. Estuve mucho tiempo apartada de este mundo y luego, cuando tocó emigrar, volví a él, que me esperaba con los brazos abiertos, una bandeja y mejores condiciones.
No soy la mejor camarera del mundo ni pretendo serlo y me va más la batalla que un hotel de cinco estrellas (y lo digo porque en ambos he estado y aún estoy a veces). Seguramente la mayoría de los que estáis aquí me dais mil vueltas en conocimientos, por no decir todos, pero a veces leo cosas en el grupo que me hacen pensar que en el fondo hasta puede que sea una camarera cojonuda por defecto...
Esto no son consejos, son cosas que se me ocurren cuando os leo a veces a algunos.
-Los clientes son pesados a veces, sí. Muchas. Pero una sonrisa, aunque sea falsa, hace mucho más que una bordería (y mira que yo soy borde).
-Los clientes no tienen siempre la razón, ni mucho menos, pero en discutir se pierde más tiempo y energía que en hacerle otro café si el que les has llevado no les gusta porque tiene 0,5 ml más de café de lo imprescindible. Vuestra salud mental os lo agradecerá.
-Decir "no te pongo un vaso de agua porque no me sale del toto" lleva más tiempo que abrir el grifo y poner el agua. Probadlo, es cierto. Y en hostelería, si algo hay que economizar, es el tiempo, como bien sabréis.
-La gente a veces no pide cosas porque decidan darle el coñazo al camarero, no. Muchos no son nuestros enemigos aunque detrás de la barra en hora punta te sientas el sheriff de The Walking Dead. Toman descafeinado porque tiene problemas de tensión, o leche sin lactosa porque tienen intolerancia. O les gusta mojar las aceitunas en el Cola Cao porque lo hacīan de pequeños. Y a nosotros qué más nos da? Mientras a mí no me quiera hacer probar la aceituna untada de cacao, me da igual lo que quiera si se lo puedo dar.
-No preguntan dónde está el baño por joder aunque haya mil carteles alrededor indicándolo. Hay un efecto, mundialmente conocido, que produce que los clientes no puedan leer las señales cuando entran en un bar o restaurante. A mí también me pasa cuando voy a un sitio que no conozco y el baño está tres pisos más abajo al fondo a la derecha, y de verdad que no pregunto por molestar.
Sé que muchos no estaréis de acuerdo. Yo tampoco lo estoy conmigo misma la mayor parte del tiempo. Pero a veces creo que sacáis las pequeñas cosas muy de quicio. Hablo de las pequeñas. Otras veces sabemos que es para hacerle un monumento a cualquiera que trabaje de cara al público y que debería ser asignatura en el colegio pasar un par de meses atendiendo a otros. Pero ni tanto ni tan calvo.
Dicho esto, un abrazo con dos de azúcar y sacarina.

lunes, 12 de septiembre de 2016

El mal mayor de nuestra profesión: Los pésimos empresarios

Definición del buen empresario de hostelería: el que se preocupa por la satisfacción de sus clientes por encima de todo, como medio para conseguir sus beneficios. Da el mejor producto, lo mejor cocinado posible, con un gran servicio y un adecuado confort de sus instalaciones. 
Definición del mal hostelero: el que a pesar de preocuparse de la satisfacción de sus clientes, no consigue dar un buen producto, ni un buen servicio ni un buen confort o por falta de medios y recursos, o por falta de formación o criterio.
Pero déjenme definir al pésimo hostelero: el que antepone obtener el máximo beneficio a cualquier otra valoración dando el peor producto y servicio posible -con un personal sin formar y desmotivado-, y no le interesa el confort de sus clientes.
Hablemos de estos pésimo hosteleros: yo, que amo el mundo de la hostelería y la gastronomía, veo con estupor como campan por todo nuestro territorio un colectivo (por suerte pequeño y aislado) de empresarios hosteleros que dan mal nombre a nuestro querido gremio porque basan su negocio en tener al cliente preso de la ubicación (o por no tener más opciones o porque la ubicación tiene valores adicionales codiciados por el público) y que dan un pésimo producto, un mal servicio y ofrecen locales mal conservados y poco confortables a precios, a veces, escandalosos. Estos locales se suelen ubicar en zonas muy turísticas, como determinadas ubicaciones de las islas Baleares y Canarias, el levante, las costas andaluzas o zonas muy turísticas de grandes ciudades con mucho turismo como Barcelona o Madrid, a veces con grupos empresariales que copan un porcentaje muy elevado de la oferta en todo un eje comercial, como un paseo, el entorno de atracciones turísticas.
Cuando me preguntan por cómo conseguir el éxito en un restaurante, siempre digo lo mismo: dar buen producto, bien cocinado, bien servido y con un gran confort. Y aderezarlo todo ello con el plus de regalar felicidad. Recordad el dicho " Los camareros trabajan donde los clientes se divierten" En ningún caso se me ocurre decir que el éxito se consigue comprando el peor producto muy barato, teniendo el peor servicio con personal sin ninguna formación y aún menos orientación al cliente (barato y mal tratado -habitualmente-) y despreocupándose del mantenimiento del local y el confort que se ofrece.

jueves, 18 de agosto de 2016

Historias y vivencias,en primera persona, de camareros II Mari Santiago

Mari Santiago 
Muy buenas a todos. Hace unas semanas que pertenezco a éste grupo (Cosas de Camareros https://www.facebook.com/groups/41368279969/?fref=ts) y me encanta leer vuestras historias..hace ya varios días que quiero escribir pero no nunca tengo tiempo..y sí..es que lo que os quiero contar es un poco largo..
Empecé en la hostelería con 16 años. Mi primer día de trabajo mi jefa me sacó un amplio abanico de bayetas y me hizo escoger un color.. evidentemente cogí el rosa..me dijo que ahí no había venido para hacer amigas, que si sabia hablar y trabajar al mismo tiempo que lo hiciera y que si no ya podía ir saliendo por la puerta. Me explicó cómo era su política de trabajo. Todos los lunes se limpia el restaurante de techo a suelo literalmente( vajillas, cubiertos, botelleros, estanterías, mesas, sillas, decorados cristalería, botellas,ect . 2 veces al día todos sus cristales, y diariamente se regaban sus 37 plantas que hacían más bonita su terraza. Y por último me explicó mis horarios: en invierno de 11h a 19h con los lunes de descanso. Verano dos turnos : de 9h a15h y de 17h a cierre y otro turno de 17h a cierre( 3 de la mañana).
En mis primeros días me enseñó todos los cafés, el manejo de la bandeja, a cómo preparar la bollería para los desayunos, zumos naturales y cócteles. Y me decía que no quería verme paseando por el restaurante con las manos vacías y eso sí..siempre con mi querida bayeta rosa.
Mi segunda semana me enseñó hacer los pedidos del bar, y a organizar todo lo que necesitábamos para el servicio en sala.
Mi tercera semana me enseñó a utilizar la caja y a hacer la caja.
En mi cuenta semana me dejaba fumar un cigarrillo mientras regaba sus bonitas 37 plantas..
A lo largo de mi primer año me convertí en una muy buena camarera, pues mi jefa me decía que ella me pagaba para sonreír a sus clientes.
Me enseñó a ser una camarera muy paciente muy amable, simpática y sonriente..
Gane su confianza pues me dejaba hacer sus pedidos, hablar con proveedores, hacer la caja..
Que conseguí con todo eso? ..pues ni tan siquiera estar declarada a jornada completa.. bueno si..que mi jefa viniese cada vez menos por el restaurante.
En mi segundo año acostumbraron a llamarme en cocina para friegaplatos y para ayudar a mi jefe a ordenar y limpiar las cámaras de cocina.. unos meses más tarde me enseñó hacer ensaladas entrantes y salsas..
En mi segundo año estaba en los fuegos haciendo solomillos y cortando entrecot. Preparando salmones y bacalaos.
Qué conseguí mi segundo año..nada..mismo sueldo..mismos horarios..mismo contrato..
Mi tercer año estaba mucho más implicada aún porque nació el hijo de mis jefes, habían historias familiares y profesionales.. y a mi me hacían participar en todas esas cosas..
Un buen día llegan mis jefes y me dicen que no me vuelven a renovar.
Entonces toda mi furia contenida de casi tres años explotó, y les dije: en todo este tiempo nunca he llegado tarde, nunca he preguntado por qué a mí me exigían más que a los demás, siempre he intentado hacer mi trabajo bien y lo he logrado porque nunca os habéis quejado. Siempre he puesto dedicación e interés a todo lo que me habéis explicado y enseñado, he sido camarera, cocinera, niñera, consejera, contable, administradora en vuestro restaurante y todo eso para qué? Estaba muy nerviosa y en llantos volví a casa.
Durante algunos días les critique con todo aquel que cruzaba, les puse a parir.
Mandé a mi madre a por mis papeles y mi dinero y me fui lejos..
Desde el mes de marzo tengo un restaurante con mi marido. Hago de camarera, cocinera, consejera contable, administradora.. etc..
Intento hacer mis pedidos y no olvidar nada, Intento hacer a cada momento un buen servicio tener todo limpio y preparado, Intento no decir nunca no a mis clientes..pues gracias a ellos voy al día en mis pagos. Intento hacer todo lo que mis jefes me enseñaron.
Pero olvidaron algo por enseñarme..
A cómo sobrevivir económicamente con dos sueldos que suman en total casi 300€.
A cómo no entrar en depresión cuando no ves a nadie de tus amistades, ni de familia, ni siquiera a tu marido aunque trabajes y duermas con él.
A cómo hacer para que los problemas del restaurante no afecten a tu vida personal. A que los problemas personales de tus empleados no te afecten y no te condicionen en tu día a día. A cómo responder a clientes que no merecen ni una de mis lindas sonrisas o a cómo responder a una de tus empleadas cuando te dice que el lunes ( 15 de agosto) te envía a una amiga suya para trabajar en su puesto porque es el Santo de una amiga y quieren celebrarlo en la playa...
Para no hacerme cansina...hecho de menos a mis jefes..y hecho de menos cuando tenía 5 minutos para fumar mientras regaba o cuándo le quitaba las raspas a los bacalaos...
Donde quieran que estén mis jefes a ellos les debo todo mi aprendizaje todo lo que hoy sé y puedo enseñar..
No critiquemos ni a jefes ni a empleados..cada uno lleva su parte de razón.
Un saludo a todos!!

martes, 16 de agosto de 2016

Camareros con buen humor..Todavía

Hoy estoy inspirada... Y no he salido de la cama aún.
Si eres mujer y estas detrás de una barra...hay varias cosas que debes saber..
Antes de nada, matizo que no todos los hombres actúan así, es un perfil bien diferenciado al que me refiero.
Y los chicos también aguantais lo vuestro. Animo a cualquiera a exponer algo similar "versión macho"
Pero si eres chica...esto sería el "versión hembra".
Tus ojos, eso con lo que se hace el contacto visual para preguntar...¿que desea? (ahora voy con preguntas que no debes hacer), pasan a ocupar un lugar situado en tu tronco. Lugar que no es ni cabeza, ni extremidades. Parte superior del tronco...o lo que mi abuela llamaba vulgarmente tetas. Pero eso pasa, con escote o sin el, con una talla 115 o una 80.
Te miran fijamente a los ojotetas, y te dicen.. PONME UN VINO. Que te apetece agacharte y saludar desde ese punto en el que harías contacto visual...
Ahora, preguntas vetadas...
No se te ocurra preguntar..
Que desea?
Que le pongo?
Le pongo algo?
O Se lo caliento?
Si no quieres ver un destello a lo dibujo animado en su ojo derecho....
Cuando estas detrás de una barra, ya tengas dieciséis años o rondes los sesenta... Serás.
Chiquilla
Nena
Chavala
Moza
Rubia, morena, y...
Oye tu.
No se te ocurra preguntar, si no has entendido que te piden, porque entonces, pasas a ser, rubia y tonta. Tienes que desarrollar un sentido "sordomudico" para leer los labios, incluso a través del cogote, cuando te piden la consumición dándote la espalda y mirando a la puerta. (que de veces me he acordado de "la sole" y sus collejas).
Aquí es habitual que te pregunten...¿que te doy? Sujetando un billete de 20, cuando quieren pagar...y se quedan mirando las siete cosas que has puesto, esperando tu rápido calculo mental... Pues mira no, que me doy el paseo hasta la caja y vuelvo a por tu puto billetito... (como son mis piernas y paseo poco...)
NO USAR MINIFALDA...NI FALDA...
Da igual como sean tus piernas, es carne, carne expuesta, y el contacto visual, sería un poco incómodo de lograr!
Yo, gracias al cielo, he trabajado poco en la noche. Pero he visto el trato que reciben mis compañeras. Más de uno piensa, que por ser monas y trabajar detrás de una barra, van a apoyar sus ojotetas en la barra al preguntarle que toman. No son putis, ni busconas, y les dan asco las babas de sedientos maleducados. Están para servir, no para complacer tus instintos más primarios. Por lo que suplicamos respeto y educación para ellas.
Luego, cuando sales a recoger mesas, y te están diciendo lo que quieren tomar, persiguiendote a través del salon, que yo tengo flashes de esos de las pelis, en los que les pego un bandejazo en to los morros y luego lo pateo en el suelo, pero vuelves a la realidad con un..."ahora mismo"...(que parece que vienen de segar un prao...la virgen, un poco de paciencia).
Pero ya dice mi madre, que se me está agriando el carácter...(no entiendo el porqué, la verdad).
Si, soy mujer, y camarera, pero eso no significa que este aquí para aguantar gilipollas. Mi cupo esta en 16 a la hora...y al 17, debería estar permitido escupir!
Ánimo chicas! No desesperéis! Somos guerreras.
La imagen puede contener: una persona , texto
A raíz de mi anterior post, que algunos me tratan poco más que de deficiente porque no captan la ironía... Lo desarrollo un poco más...y así nos echamos unas risas...al menos los que aún conserveis el sentido del humor, que está profesión...quema mucho. Ahí va!
Aun recuerdo, hace años, no voy a decir cuantos, pero un puñado...
Un tiempo en el que el café era solo, cortado, con leche o descafeinado de sobre.
(eso en Asturias, aquí esa era la denominación oficial).
Luego había la modalidad "mediano" que era en taza mayor.
Empezó a dar pol saco, la sacarina.
Ahora ya vamos, por...miel, azúcar moreno, estevia...etc..
Ahora parece que van a la peluquería...
Corto
Largo
De medio lao
Con espuma
Sin espuma
Con raya al medio
Teñido
Manchado..
La temperatura es importante también.
Templao... (de to la puta vida se sopló el café hasta que estuviera a tu gusto).
Los solos muy calientes.. Es pá preguntar si se lo metes en el microondas o le prendes fuego a la cafetera.?
Los mitad fría, mitad caliente... Todo fría....solo una gota, pero gota gota, con dosificador de gotas...o te pone una cara de "mehasjodidoelcafeconesamediogotademas", a lo que tu respondes con esa sonrisa de, "melasoplatucafecieloyahoratelotomasasi".
Luego, las ecuaciones de halla el radio de la hipotenusa...
Café descafeinado de máquina, corto de café, y largo de agua, en taza, con hielo, solo dos piedras, un chorro de Baylis y sacarina. Ah! Y un vaso de agua.
Que yo personalmente, borraba el descafeinado de máquina del mercado. Me da pol saco que no veas cuando te piden un solo y un descafeinado de máquina. No puedes hacerlos a la vez y el descafeinado al estar más lavado el grano y más molido (por lo menos en estas cafeteras) sale a una velocidad anormalmente reducida.
Con la cafetería hasta la bandera y tu con la bandera de España animando al café a salir!!! Vamooooooos!!! Tu puedes!!! Mientras oyes a tu espalda a la afición con ese cántico tan especial...
Oye cuando puedas!! Moza!!! Rubia!! Pon aquí algo!! Los pinchos a como son?? Oeeeeeoeeeee Oeeeeeoeeeee Oeeeeeoeeeee
Y cuando tienes una mesa de doce, antes sacabas el Block y era poner rayitas a tres modalidades básicas. No, ahora son doce cafés distintos, y gastas un folio de din4 para que el camarero que asiste te los prepare. Eso sí hay camarero que te asista. Si no, cuelgas el cartel de "out of order 15 minutes".
O en español "voy a hacer doce cafés, no estaré operativa en quince minutos".
Ah, espera que se me olvidaban los internacionales.
Me pones un "café au lait" que suena como café olé.. Jajaja aquí más de una vez me dieron ganas de hacer el café como me salía del moño, ponérselo y hacer un olé andaluz al ponérselo. Ahí tiene su café oooooooole.
Jajaja
Capucchino, macchiato...vienés...
Eso si...con la frase...me pones un café bombón?... Jajaja pongo mi mejor sonrisa y digo, claro, como lo quiere?? Jajajajaj
Ánimo compañeros, espero que os hayáis echado al menos unas risillas. No desesperéis!! Podemos con ellos!!

jueves, 11 de agosto de 2016

Siete ideas para la gestión del personal en temporada alta

Los resultados positivos en un restaurante dependen de sus recursos humanos. Un equipo bien formado y motivado es lo que realmente marca la diferencia respecto a la competencia. Estas premisas sirven tanto para el personal de cocina como el de sala. Como hostelero debes apostar siempre por los mejores equipos en la medida de las posibilidades de cada negocio.
La dinámica de trabajo de los restaurantes es muy fuerte y los equipos tienen que soportar jornadas maratonianas. La presión diaria y crítica del cliente se siente por parte de todos los profesionales. Cada pieza que impacta en la experiencia del cliente debe suponer un reto diario para el equipo.
Podemos disponer de una buena oferta gastronómica y a buen precio, pero si nuestros camareros no saben transmitir, aconsejar y vender nuestros platos veremos irremediablemente cómo la competencia nos ganará terreno. Por tanto, un momento clave en la trayectoria de nuestro negocio es la contratación. En algunos momentos del año, en el restaurante, bar o cafetería tenemos un volumen de trabajo superior al habitual. Suele coincidir, dependiendo del lugar en el que esté el negocio, con épocas estivales, eventos sociales, etc. ¿Cómo podemos gestionar de la mejor manera posible a nuestro personal para estos picos de trabajo? Probablemente necesitaremos aumentar tanto los equipos de cocina como los de sala.
 Aquí van siete consejos para cuando llegue el momento.
1-. Previsión. Piensa con tiempo cuáles van a ser los picos de trabajo durante el año y prepárate para esos momentos con antelación. Septiembre es un buen mes para pensar en ello y planificar el curso, pero dependerá fundamentalmente de las peculiaridades de la región en la que esté ubicado el negocio. Los picos de demanda puntuales debido a fiestas locales, festividades, eventos culturales deben tenerse en cuenta tanto como los fácilmente reconocibles periodos vacacionales como Navidad o verano.
2-. Ten siempre un listado de personal eventual. Busca tener cerca a profesionales que conozcan ya el modo de trabajo del restaurante.  Este perfil es muy recomendable para dar el mejor servicio a la clientela. Será muy útil para reducir el periodo de adaptación y formación. Dónde y cómo colocar de instrumentos, bebida, comida, mayor conocimiento de la carta y del resto del equipo son algunas de las ventajas que te aportará la lista de “habituales”.
3-. Si tienes que buscar personal desde cero, no esperes a tener una vacante, intenta disponer de una pequeña bolsa de aspirantes a los que puedas recurrir en caso de ser necesario, aunque no hayan trabajado antes. Además, no rechaces ninguna candidatura alegando que en estos momentos “no tenemos ninguna vacante“. Guarda los datos de quien te ha llamado la atención.
4-. Prueba a los candidatos antes de contratar. Una de las posibilidades para saber cómo podría trabajar un nuevo miembro en el equipo es a partir de un día suelto. Pruébalo en un día en el que no sea estrictamente necesaria su presencia para ver cómo se desenvuelve en el entorno.
5-. Ofrece buenas condiciones si quieres un buen equipo. El sector de la restauración es conocido a menudo por ofrecer bajos salarios y jornadas extenuantes. Si ofreces algo más que tu competencia quizás consigas atraer a los mejores profesionales. Una norma no escrita que se olvida a la hora de hacer los presupuestos.
6-. Pregúntale al resto del equipo. En muchas ocasiones, el personal del equipo tiene compañeros de la Escuela o trabajos anteriores que podrían estar interesados en trabajar durante esos periodos de picos de trabajo. Deja que los profesionales de cocina o de sala te recomienden.
7-. Explica bien lo que necesita el negocio a la candidata. Ya que se trata de un empleo por un periodo de tiempo muy corto, el candidato debe saberlo lo antes posibles por si no coincide con su búsqueda. Además, ya que el tiempo de formación será mínimo, cuanto más claras queden sus funciones en las entrevistas previas, menor será el tiempo de adaptación y mejor el servicio.

Fuente: Barra de Ideas 

martes, 2 de agosto de 2016

Respetenlos porque se lo merecen!!! Feliz servicio de verano!!!

Gracias a todos los sacrificados profesionales que trabajan duro para que los demás puedan pasar unas agradables vacaciones. 
Respetenlos porque se lo merecen



domingo, 17 de julio de 2016

Tiempos recomendados para el almacenamiento seguro en la nevera.

Unas notas para estos días de calor . Que no nos estropee el descanso vacacional el descuido.
Embutido sin empaquetado sellado (en lonchas): de 3 a 5 días. Pero ten en cuenta que no es lo mismo el jamón York, que es más delicado (2-3 días máximo), que el chorizo curado. El jamón serrano y la cecina aguantan bastante bien pero suelen quedarse secos y acumular sal en su superficie.
Bacon y panceta: 7 días, sobre todo si son curados, ahumados o adobados.
Salchichas frescas: de 1 a 2 días, así que date prisa.
Carne picada o hamburguesas preparadas: igual que las salchichas, enseguida pierden su mojo.
Pollo o pavo crudos: si lo compras entero, recuerda pedir siempre que te lo limpien y vacíen, así durará entre 1 y 2 días en perfectas condiciones, igual que su carne troceada.
Carne cruda (vacuna, ovina o porcina): de 3 a 5 días. Los cortes grandes aguantan mejor que los pequeños o finos como los filetes, que pueden perder sangre y volverse grisáceos.
Pescado crudo: en general y sobre todo por el sabor y la textura final del plato, es mejor comerlos el mismo día de su compra o al día siguiente. Recuerda que muchos pescados como la merluza o la pescadilla tienen muchas probabilidades de tener anisakis: un examen visual exhaustivo a la zona de las tripas será la mejor manera de descubrir si tiene gusanos o no.
Sopas, guisos y cocidos: de 3 a 4 días, mejor antes si llevan carne o pescado en su composición.
Huevos caseros sin fecha: unas 3 o 4 semanas.
Yemas o claras sueltas que te han sobrado de una receta: tapadas en un tarro hermético aguantan de 3 a 4 días.
Huevos cocidos: una semana.
Platos que lleven huevos en su composición (mayonesa, ensaladas): 3 días.
Tartas y pasteles caseros: de 3 a 4 días.
Leche abierta: aunque no se haya pasado su fecha de caducidad, la leche UHT en un tetrabrik abierto sólo dura unos 5 días en la nevera. Ten un cuidado especial con la fresca o pasteurizada, calculando máximo 3 días desde que la abres. Lo bueno (ejem) es que en cuanto la pruebes sabrás si está bien o mal.
Mantequilla: hasta un mes, pero no la pongas en la puerta de la nevera, porque allí está expuesta a mayores cambios de temperatura.
Salsas caseras y caldos: hasta 4 días.
Frutas: depende de su variedad y método de conservación. Como regla general, guárdalas en la nevera bien limpias y secas. Las fresas duran sólo 2 días mientras que las manzanas pueden aguantar hasta 3 semanas. A partir de ahí no me responsabilizo si parece que muerdes madera.
Verduras cocidas: entre 3 y 4 días, pero ten en cuenta que algunas cogen una textura de corchopán, como las patatas.
Conservas abiertas: de 4 a 5 días. Si vienen en lata y sólo consumes una parte, pásalas a un recipiente de cristal o táper hermético.
Sobras cocinadas: la carne (tanto roja como blanca) se conserva perfectamente entre 3 y 4 días en la nevera después de cocinada, dándote un respiro. El pescado no lo reserves más de 1 día. Lo más importante es el tiempo que pasan las sobras fuera de la nevera antes de almacenarlas, porque las bacterias aprovechan para reproducirse a temperatura ambiente. Así que en cuanto hayan perdido calor hay que guardarlas en tápers herméticos (nada de utilizar la misma cazuela en la que has cocinado) y en raciones lo más pequeñas posible, para que se enfríen rápidamente.